Uniones convivenciales: el nuevo concubinato

En el proyecto de reforma y unificación de los Códigos Civil y Comercial de la Nación, se desplaza al concubinato. En su lugar, se regulan las denominadas “uniones convivenciales”. Esta figura otorgará a los convivientes un status legal cercano al matrimonio.

En efecto, ya no existirá más el viejo y conocido “concubinato”. En su reemplazo, se introducirán las denominadas “uniones convivenciales”. Las mismas deberán ser estables, singulares y exclusivas. Asimismo, concederán muchas más atribuciones y reconocerán derechos y obligaciones similares a los de los cónyuges en la figura del matrimonio regulado en el proyecto de reforma.

Los críticos expresaron su rechazo, por entender que estamos frente a una progresiva desconfiguración o deterioro de la institución matrimonial. En otras palabras, sostienen que se ha vaciado el matrimonio.
En cuanto a los beneficios que se prevén, cabe señalar que según la nueva regulación, sólo hará falta acreditar dos años de convivencia para que los convivientes puedan acceder a una pensión o a la obra social del otro. Además, se establecen compensaciones económicas en caso de cese de la convivencia para quien “sufra un desequilibrio manifiesto que signifique un empeoramiento de su situación económica con causa adecuada en la convivencia y su ruptura”. Dicha retribución consistirá en una prestación única o en una renta que no podrá prolongarse por un tiempo mayor al que duró la unión.

Otro de los aspectos importantes es que las parejas no casadas que vivan juntas podrán firmar “pactos de convivencia”, afines a los contratos prenupciales que se proyectan para el matrimonio. Entre las principales diferencias, se encuentra el hecho de que los convivientes no heredarán al otro en caso de muerte, como si ocurre con los cónyuges en el matrimonio. Respecto a la división de los bienes en caso de separación, dependerá de lo que se haya pactado. Si nada se estableció sobre esa cuestión, no habrá bienes “gananciales” y todo se repartirá según la titularidad.

Por último, debe destacarse que mientras los divorciados pueden reclamar una suma de por vida como cuota alimentaria, esto no será aplicable a las “uniones convivenciales”.

Autor: Damián Jorge Demirdjian

Artículo publicado en la edición de diciembre 2012 del diario “El Talar Noticias”.

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