¿Qué hacer frente a un accidente de tránsito?

Conozca los pasos a seguir a la hora de hacer valer los derechos del accidentado y su familia.

En la actualidad, los accidentes de tránsito causan 21 muertes por día en nuestro país (Fuente: Luchemos por la Vida, www.luchemos.org.ar). Sin lugar a dudas, este grave problema se debe a diferentes causas. El desprecio por la vida propia y ajena, la falta de educación vial, el desapego a las normas y la corrupción presente en los agentes de control son algunas de ellas.
Semejante situación, muchas veces ocasiona el accionar impulsivo del damnificado o sus allegados sin pensar en las consecuencias gravosas que esa conducta podría acarrear. Es por eso que el motivo de la presente columna será ilustrar al lector respecto de los pasos a seguir en un caso de esta índole para que, de esta forma, no sólo conozca sus derechos como víctima sino que en el momento indicado, los mismos sean ejercidos debidamente.
Cabe aclarar que frente a un accidente, lo primero que debe hacer el afectado, dentro de sus posibilidades, es tomar los siguientes datos: del conductor del vehículo, del titular del mismo, del rodado (marca, modelo y patente), de la compañía de seguros, del lugar del hecho y de los testigos, si los hubiese.
Habiendo tomado nota de lo descripto, la víctima debe dirigirse al centro de salud más cercano, preferentemente trasladada por una ambulancia, ya que eso permitirá llegar al hospital con los debidos cuidados del caso. Al ingresar a la guardia, los médicos que la atiendan, seguramente le ordenarán placas radiográficas y, de acuerdo al posterior diagnóstico, le indicarán la mediación pertinente.
Asimismo, como paciente, tendrá derecho a solicitar una “constancia de atención”, documento con el que podrá acreditar que ese día fue asistido en el nosocomio interviniente.
Habiéndose informado respecto de su estado de salud, el próximo paso será presentarse ante la empresa de seguros de la otra parte para hacer el reclamo pertinente. Es importante en estos casos contar, además, con la presencia de un abogado. Sin él, muchas veces la falta de conocimiento legal por parte de la víctima termina haciendo agua no sólo los derechos que se están defendiendo, sino también la indemnización buscada.
El inicio de la petición con patrocinio letrado no sólo le permitirá obtener un resarcimiento integral sino que, en caso de ser necesario, también podrá impulsar como corresponde la respectiva causa penal, especialmente en asuntos de gravedad (lesiones importantes u homicidios).
Otro de los puntos a tener en cuenta es que cuando uno sufre un accidente, el profesional que nos asista debe ser de confianza, con domicilio laboral estable y con años de experiencia en esta cuestión. Desgraciadamente, muchas veces se reciben denuncias de cómo personas que se hacen pasar por abogados son recomendadas a una víctima o su familia en hospitales, comisarías o el propio domicilio del accidentado.
En conclusión, ante una circunstancia como la que está bajo análisis, siempre debemos tomar la mayor cantidad de datos posibles, ser trasladados al hospital más cercano y, luego de ello, consultar a nuestro abogado de confianza tanto para lo que tiene que ver con el reclamo civil, es decir, la indemnización que por ley tenemos derecho a percibir, como para el impulso de la causa penal, especialmente en casos graves como, por ejemplo, una víctima que resultó muy lesionada o, en el peor de los casos, fallecida.

Autor: Damián Jorge Demirdjian