¿Cuándo puede detenernos un policía?

En la presente columna analizaremos brevemente la problemática en torno a la facultad policial de detener personas por averiguación de antecedentes.

En esta oportunidad, nos enfocaremos en una de las tareas más habituales que ejerce la policía a la hora de prevenir el delito: la detención de personas. Muchas veces el desconocimiento de nuestros derechos nos quita armas para defendernos y al mismo tiempo ayuda a generar situaciones de abuso o maltrato. Por ello, comenzaremos citando la ley.

En su artículo 38, la ley de procedimiento policial 18.315 dice: “Por detención se entiende privar de la libertad ambulatoria a una persona, haciéndose responsable de ella, conforme con lo establecido por el artículo 15 de la Constitución de la República y las leyes vigentes”. En efecto, la policía puede detener a una persona pero debe hacerse responsable de ella. Además, esa detención debe realizarse conforme el artículo 15 de la Constitución Nacional. Dicha norma establece que se puede detener a una persona en dos circunstancias: a) si se la encuentra cometiendo un delito en el momento mismo del acto, lo que se conoce como in fraganti, o b) si se tiene semiplena prueba de que cometió un delito y una orden de un juez.

Por responsabilidad debe entenderse que la policía debe velar por la integridad física de la persona detenida. Por ejemplo, si se comprueba que un sujeto antes del momento de la detención no presentaba ninguna lesión, no ofreció resistencia y luego de ser detenido se constatan lesiones provocadas por golpes, la policía debe hacerse responsable y tiene que iniciar una investigación que esclarezca los hechos.

También es responsable por todos los daños y perjuicios que se le ocasionen al detenido cuando no se tenga semiplena prueba ni orden del juez que permita su aprehensión. La detención de una persona bajo esas circunstancias es inconstitucional.

Aún cuando el artículo 47 de la ley arriba citada prescribe algunas hipótesis para detener sin orden judicial, siempre debe cumplirse con la Constitución, nuestra ley suprema.

La policía tiene la facultad de detener personas con el fin de identificarlas. El artículo 43, inciso 1° de la ley mencionada dice: “En el marco de procedimientos que tienen por objeto la detención de personas requeridas por la Justicia competente o fugadas, la policía puede solicitar la identificación correspondiente a personas que razonablemente puedan coincidir con la requerida. A los efectos de confirmar la identidad manifestada por una persona, la policía podrá requerirle la exhibición de su cédula de identidad, credencial cívica, libreta de conducir o cualquier otro tipo de documento idóneo para tal fin”.

Entonces la policía puede pedir cualquiera de esos documentos para fines identificatorios siempre que razonablemente pueda coincidir con la persona requerida por la justicia. Esa razonabilidad es a juicio del propio policía que detiene a la persona, por lo que aquí se da un amplio margen para actuar al agente.

Es sabido que en los hechos se detienen a muchas personas sin ningún motivo y no se cumplen los requisitos que establece la ley. Esta manera de proceder no parece criticable ya que si se dirigen con el debido respeto hacia las personas a quienes les soliciten que se identifiquen y no cometan ningún tipo de exceso, es una herramienta efectiva y que solo toma unos minutos.

El 2° inciso del artículo 43 prescribe que cuando una persona se niegue a identificarse será conducida a la dependencia policial y se comunicará inmediatamente al juez sobre lo actuado en un plazo que no podrá ser mayor a 2 horas contadas a partir de que se comenzó la actuación policial. Se trata así de acelerar el procedimiento para que el magistrado disponga qué hacer con el detenido y no se lo demore más tiempo.

El último inciso del artículo 43 habilita al personal policial a trasladar al detenido a la seccional cuando existan dudas de su identidad y de los documentos que presente para probarla y no se pueda probar de otra manera. Rige en este caso también el plazo de 2 horas que tiene la policía para informarle al juez.

Autor: Damián Jorge Demirdjian

Artículo publicado en la edición de noviembre 2012 del diario “El Talar Noticias”.

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